BOLETIN BLOG:
09 Mayo 2011
MITOS SOBRE BELLEZA Y SALUD:
Hola amigas y amigos de Radio Spa, hoy vamos a tratar un tema sumamente interesante sobre todo aquello que se nos dice malo o bueno sobre productos, ingredientes o normas de alimentación o simplemente porque la abuela lo decía y hacía así.
Para hablar de mitos, primero tenemos que conocer la definición del termino.
"El mito son los hechos de la mente puestos de manifiesto en la ficción de la materia" (Maya Deren).
Mito viene del griego, que significa palabra. Esa es precisamente una de las funciones del mito: consagrar la ambigüedad y la contradicción. Un mito no tiene por qué transmitir un mensaje único, claro y coherente
Hoy vamos a comentar sobre ciertos mitos que se han institucionalizado en el mundo de la cosmética y salud como por ejemplo:
. Una lista con mitos del cuidado personal femenino y masculino. Revisa a ver como estás
en el tema y termina de una vez por todas con las falsas creencias sobre el uso de cosméticos .
La crema hidratante sirve como aftershave
A VECES SI A VECES NO.
La crema hidratante sólo repone el agua que la piel ha perdido, mientras que el aftershave repara y calma los daños de la cuchilla.
Hay que cambiar de crema cada poco tiempo para que la piel no se acostumbre
(FALSO)
Es uno de los grandes mitos de la cosmética. Lo que sí puede ocurrir es que las necesidades de tu piel cambien, por lo que puede que el producto que estabas utilizando hasta ese momento se te quede corto. Ahora bien, si la piel no cambia, la crema seguirá funcionando igual de bien que el primer día.
La nutricosmética es un complemento de los cosméticos
VERDADERO. Piensa que las cremas sólo actúan en las capas más superficiales de la piel, mientras que la nutricosmética, al ingerirse por vía oral, llega a las capas más profundas a través del torrente sanguíneo. Para conseguir un cuidado integral hay que combinar una y otra. Además, ahora ya no sólo hay cápsulas para mantener el bronceado, sino también para combatir el envejecimiento celular, la celulitis…
Si el aftershave arde, mejor, significa que está actuando
FALSO. Se trata de uno de los mitos del que nuestros padres abusaban hasta el extremo pero que poco a poco se va superando. Un buen aftershave nunca debe picar y menos escocer, porque, de hacerlo, significaría que lleva alcohol, un ingrediente desterrado desde hace tiempo por sus efectos más que negativos sobre la piel.
No pasa nada si me acuesto con la gomina puesta
FALSO. Si hablamos de una noche o dos, desde luego que no. Sin embargo, si es una práctica de la que haces uso con frecuencia, ten cuidado. La gomina que no se retira por la noche ahoga al pelo y no lo deja respirar. Con razón es una de las causas que provocan su caída. Lo mejor que puedes hacer es lavarte el pelo antes de acostarse. Si te da pereza, basta con que te lo cepilles a conciencia.
Los geles reductores son un fiasco
FALSO. Una de las creencias más extendidas entre hombres y mujeres. Es evidente que,
no sólo este cosmético, sino cualquier otro no hace milagros por si sólo si no se le acompaña de unos hábitos saludables. Si lo complementas con ejercicio físico y una dieta saludable funciona y mucho. Siempre es importante saber que ingredientes están presentes en la elaboración de los mismos y ver que sea marca conocida.
Los productos anticaída no sirven de nada
DEPENDE. Ser o no calvo en un futuro próximo viene predeterminado por tus genes.
Ahora bien, puedes influir en cómo de rápido vas a perder el pelo, y es ahí donde los anticaída funcionan y mucho.
Las ojeras y bolsas, son de por vida
DEPENDE. Sí es verdad que las tienes o no en función de tu herencia genética, como también que si las cuidas un poco puedes difuminarlas e incluso eliminarlas. Pero tampoco es falso que ningún tratamiento cosmético, excepto la cirugía, es completamente definitivo en este campo.
Las cremas antiarrugas y los contornos de ojos son sólo para cuarentones
FALSO. Si piensas así ya debes tener las primeras arrugas de expresión. Los contornos de ojos antiedad no sólo frenan su reproducción actual, sino también su reproducción futura.
El tónico energizante elimina la cara de cansado
VERDADERO. Sus ingredientes despiertan de verdad la piel, al favorecer la micro circulación de la zona y borrar el tono grisáceo o blanquecino, disminuyendo bolsas y atenuando las ojeras. Eso sí, los primeros efectos se notan casi desde la primera aplicación pero hay que ser constantes.
Si tengo la piel grasa no necesito una hidratante
FALSO. Tener las glándulas sebáceas descontroladas es completamente distinto que te falte agua en la piel. El primer problema suele ser debido a un desajuste hormonal, mientras que el segundo se puede deber a factores externos. Utiliza una crema hidratante para pieles grasas, que aportará el agua que tu piel necesita y regulará la actividad de estas glándulas.
Si sudas en exceso y sientes que hueles mal y te aplicas desodorante, tendrás un efecto rebote
VERDADERO. Está más que demostrado que en este caso concreto el remedio es peor que la enfermedad, ya que ambos olores se solapan y se potencian mutuamente. Es mejor que si no te puedes pegar una ducha, te cambies de camiseta o, sencillamente, no hagas nada.
Autobroncearse es mejor que los rayos UVA
VERDADERO. Los dermatólogos no paran de advertirnos lo malo que son los rayos ultravioletas A sin una protección muy alta, ya que son causan envejecimiento prematuro y cáncer de piel. Si quieres mantener el moreno, abusa mejor de las hidratantes con color, sin ningún efecto secundario.
Ningún champú elimina de verdad la caspa
FALSO. Hay que dejar a los tratamientos desplegar sus efectos en el tiempo que necesitan. Previo paso por la consulta de un dermatólogo, estos champúes tardarán más o menos en función de cómo sea el tipo de caspa.
Saber utilizar correctamente una crema potencia sus beneficios
VERDADERO. Aplicarla con la cara perfectamente limpia dando un ligero masaje facial son dos de las claves para doblar sus efectos. Y es que algo de razón tendrán los expertos, que dicen que una mala higiene facial es la segunda causa de envejecimiento prematuro.
Una crema de hoy es mucho más efectiva que la de hace 5 años
VERDADERO. La rapidez con la que todo evoluciona también se deja sentir en el mundo del cuidado personal, y no sólo a la hora de descubrimientos, sino también en la rapidez con la que éstos llegan al consumidor final. Una crema de hoy en día es mucho más efectiva que hace 5 años, pero lo será mucho menos que la de dentro de dos años.
Para que al momento de cuidar la salud comiendo podamos elegir con fundamento y de manera acertada los ingredientes que formarán parte de nuestros platos, dejamos al descubierto los siguientes mitos alimentarios que nos han seguido por años.
Falsos mitos acerca del pan
El pan es un alimento básico en nuestra dieta que nos provee de energía por ser fuente de hidratos de carbono complejos. Por lo tanto, su presencia a diario
resulta parte de una dieta saludable.
Sin embargo, al momento de escoger siempre nuestra elección puede afectarse por un popular mito que dice que “el pan engorda” haciendo referencia al pan blanco, porque también podemos escuchar que “el pan integral adelgaza o es apto para dietas”.
La verdad al respecto es que el pan blanco no posee cantidades significativas de grasas, nos aporta un 60% de hidratos y un 10% de proteínas y el pan integral necesita para resultar un buen producto un mayor aporte de grasas, por lo que las calorías no son muy diferentes entre uno y otro producto. Eso sí, el pan integral tiene más fibra, minerales y vitaminas, propio de los granos enteros, sin decorticar. Entonces, si bien puede ayudar a adelgazar, no es más apto para dieta que el pan blanco, pues éste último también puede ser parte de una alimentación equilibrada.
Por otro lado, hemos escuchado muchas veces que “las tostadas son más livianas que el pan” o que “las galletas son mejores que el pan”. Sin embargo, en el primer caso, las tostadas no son más que pan sometido a calor en el cual pierden agua y se dextrinizan, es decir, toman un color pardo debido a la reacción de los hidratos frente al calor. Entonces, las tostadas son igual que el pan, pero con menos agua, se digieren más fácil, pero poseen igual cantidad de calorías y nutrientes que el pan que les da origen.
Por otro lado, las galletas que siempre creímos mejor que el pan, suelen tener mayor contenido calórico porque poseen más grasas en su composición y menos agua, es decir, tienen mayor densidad calórica. Además es frecuente que las galletas tengan el doble de sodio que el pan, por lo que es aconsejable mirar bien los ingredientes de las mismas y si las consumimos en reemplazo del pan, tener en cuenta que sólo 3 galletas saladas pueden tener igual cantidad de calorías (con más grasas) que 1 bollo de pan de 30 gramos.
Mitos sobre las grasas
Las grasas son otro gran protagonista de mitos alimentarios, tal vez porque sabemos que deben estar presentes en nuestra dieta diaria y porque al mismo tiempo, no deben estar en exceso si queremos cuidar la salud y la forma.
Un popular mito hace referencia a las grasas diciendo que “las grasas vegetales son mejores”, pues siempre hemos creído que las grasas de origen animal son saturadas y por ello, más perjudiciales para la salud. Sin embargo, hay alimentos naturales de origen vegetal que poseen este tipo de grasas tales como el cacao o el coco.
También la industria se ha encargado de usar este mito tan arraigado a su favor colocándonos en las etiquetas aceite vegetal parcialmente hidrogenado, lo cual es equivalente a grasas trans que ya sabemos son más dañinas para la salud que una simple grasa saturada.
Un mito que se enmarca en esta creencia es aquel que dice que “la margarina es más sana que la manteca”, cuando en realidad, la mayor parte de ésta y de los productos que la poseen tienen aceites vegetales hidrogenados o grasas trans no buenas para la salud. Por lo tanto, no toda grasa vegetal es mejor para el organismo.
Asimismo, siempre escuchamos que “las carnes blancas son mejor que las carnes rojas” porque pensamos que tienen menos grasas que la carne de ternera o cordero, sin embargo, todo depende del corte que utilicemos. Por ejemplo: una pechuga de pollo sin piel si será más magra que una costilla de ternera, pero un ala de pollo tiene más grasa que un lomo de ternera desgrasado.
Entonces, procuremos escoger carnes magras al seleccionar ingredientes, sea cual sea su origen, y mirar las etiquetas de los alimentos sin confiarnos en la palabra vegetal cuando se trate de aceites incluidos en alimentos.
Sólo conociendo la verdad de estos falsos mitos y mirando con profundidad los nutrientes de
algunos ingredientes podremos escoger de manera acertada para elaborar nuestros platos sin descuidar la salud del organismo.